Por: Iliana Velarde Mascorro
Fotos: Luis Miguel Hernández Cabriales

Conozcamos uno de los lados más representativos de Tampico-Miramar: su gastronomía, rica en todos los aspectos, propone un sinnúmero de colores, aromas y sabores gracias a su agricultura, ganadería y pesca, ofreciendo a los visitantes y residentes un manjar sobre la mesa. Este recorrido inicia por la Aduana de Tampico, edificio centenario que data de la época del Porfiriato, el cual nos ofrece el marco perfecto para iniciar la visita; caminando por ese espacio de la ciudad encontramos la mítica Torta de la Barda, platillo rústico y característico de la zona, recorremos las plazas de Centro Histórico de Tampico, iniciando por la llamada “Hijas de Tampico”, paseo peatonal que une el recinto portuario con la Plaza de la Libertad.
Y llegamos a la Plaza de Armas, en donde encontramos la refresquería El Globito, tradición desde 1944, ahí podemos sentarnos y departir acompañado de una malteada o café, mientras observamos la Zona Centro de Tampico y el andar de su gente en un día común.


 


 

En la misma plaza se encuentra una escultura de “Pepito el terrestre”, personaje de la ciudad, conocido en los años 50´s, 60´s y principios de 70´s como el hombre más alto del mundo, en honor a su estatura de 2.34 m, quien falleciera en octubre del 1973 y descansa en el panteón municipal de la ciudad, lugar que nos acerca a nuestro siguiente punto en la ruta.

El Porvenir, en la Avenida Hidalgo, donde “se está mejor que enfrente”, un restaurante que alberga 93 años de historia, tres generaciones y un sinfín de anécdotas, inicia su historia con la llegada del Sr. Jesús García desde España en la época del auge petrolero y desarrollo de la zona, arribando en 1916, quien funda el lugar como una tienda de abarrotes y en 1923 se convierte en un negocio de tapas y bar y es ahí en donde comienzan a correr los anales de El Porvenir. Al no contar con papa en la zona y debido a la vasta captura de camarón y jaiba, se crea un platillo típico, que combina los sabores del marisco, el huevo y los vegetales: la torta mixta. Un lugar lleno de recetas originales, cada una con sus memorias, en la actualidad, el plato bandera de la casa es su destacada Jaiba a la Frank (pulpa de jaiba preparada con una Gravy especial), que nace con la incursión del Sr. Ángel García en 1955, la segunda generación, quien con la finalidad de hacer una preparación clásica crea, por inexactitud en la receta, el platillo de la casa. Llega la tercera generación con el arribo del Chef Ángel García quien dirige en la actualidad la cocina y lugar, catapultándolo y logrando posicionarlo en la guía del 2016 entre los 120 mejores restaurantes en México por Culinaria Mexicana (S. Pellegrino y Nespresso).

   


Comer en El Porvenir es compartir y departir con la familia o amigos un sinfín de platos al centro, como el “Mercedes Benz” (filete de negrilla con camarones al mojo de ajo cubiertos con almejas a la Frank), Camarones en escabeche, Camarones en flor de calabaza, Lengua ranchera, Camarones en huitlacoche, Caracoles al ajillo, por mencionar algunos, una fiesta de sabor, color, aromas, en un ambiente agradable a la vista y definitivamente al gusto; y es así como predican y aplican la frase “El prestigio no se improvisa … se guisa”.

Una tradición nace con Curricanes, una nueva generación de restaurantes en el puerto, bajo la administración de Ricardo de Gorordo Cantú y la dirección de José Luis de Gorordo, ubicado en el corazón de la colonia Guadalupe, en la ciudad de Tampico, en agosto de 2009, con cuatro mesas y la pasión por la comida, una familia comienza el sueño y abre sus puertas. Apenas un lustro después, ya con dos ubicaciones, más de 150 empleados y una carta de más de 450 platos, ofrecen al comensal una experiencia de sabor y atención, única e irrepetible.
La vivencia en Los Curricanes es soportada con una garantía de 100% de satisfacción para el cliente, yendo desde una tradicional jaiba natural y convirtiendo frescos productos como camarones, pulpo, calamar u ostiones en platillos como: Tercia de reyes, Caldo de mariscos, Vuelve a la vida, Tacos Gobernador, Besos de mar, Nueve especialidades de aguachiles, entre muchas otras preparaciones creando un original banquete del mar con las más interesantes variaciones gracias a su más de 70 salsas.

   


“Cuando uno se enamora de lo que hace, lo que haces se enamora de ti”, palabras de aquellos que son la columna vertebral de Los Curricanes, quienes atribuyen al cuestionarles su fehaciente éxito que éste solo se debe a una pasión por servir y por consentir, haciendo vivir una experiencia personalizada al comensal.

Desde la ciudad de Tampico y atraídos como quien coloca un caracol en su oído y es seducido por el sonido del mar, nos conducimos a Ciudad Madero, con sitios por conocer en su Zona Centro frente a su plaza principal como la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, que data del siglo XIX.
Camino a la Terminal Marítima, cruzando la vía del tren, llegamos a Chetos, una antigua cantina llamada oficialmente Las Glorias de Baco, pero que debido a la popularidad del finado don José Marín Estrada, alias Cheto, torna su nombre en su honor. El Señor Marín, tras 11 años trabajando en bares, adquirió este sencillo local de madera en donde se dio a la tarea de desarrollar nuevas fórmulas creando bebidas como la Naranjita, la Yerbabuena, los Huevos espirituales, la Sangre María, el Perro salado y el Gallo pinto, pero de entre todas ellas destaca el “Tampico-Madero”, combinación de las dos bebidas favoritas del otrora líder petrolero Salvador “Chava” Barragán: la naranjita y la yerbabuena y nombrada así en honor al equipo de futbol, deporte que le apasionaba.
Otro sello característico de Chetos son sus botanas y he aquí un fin de semana agendado: viernes de salpicón de cazón, esto como respeto de no servir carne sino buscar una alternativa de mar; sábado de mole verde, cerdo acompañado de frijolitos refritos y domingo de mondongo a la española, una preparación a base de garbanzo, jamón serrano y tocino, la cual por cierto, ahora se sirve también los lunes. Recetas que datan desde el inicio de su historia hace más de seis décadas.
Chetos cuenta también con una sucursal en Tampico en la Av. Ejército Mexicano, en donde ofrece una lista de platillos a la carta, por citar un ejemplo “Las Enchiladas Maderenses” ganadoras del concurso del platillo típico municipal realizado en los festejos del Bicentenario de la Independencia de México.
Chetos Madero, nos narra don a través de sus 63 años ha sufrido dos caídas, una por inclemencias durante el Huracán del 55, y en 1986 un incendio, en ambas situaciones, los vecinos y clientes se reunieron para levantar el negocio, demostrando así el valor representativo del lugar.

Un 12 de diciembre de 1986 se elige como fecha de referencia y aniversario del restaurante Catalino’s, ubicado en la Calle Ramos Arizpe en la colonia Vicente Guerrero de Ciudad Madero.
Ahora dirigido por Germán y por Catalino García, hijos del fundador don Catalino García, Catalino’s ofrece platillos como la Cazuela de mariscos, las Rajas de camarón y los clásicos salpicones de pescado o jaiba, los Camarones enchipotlados, por mencionar algunas de sus especialidades.
Con el paso de los años, observamos una evolución en la carta, desde las Albóndigas de camarón bañadas en salsa de tomate con pimiento morrón y cebolla, platillo tradicional desde hace 30 años; hasta la actualidad el platillo estrella: Plato de mar, una posta de pescado frita bañada en mariscos (camarón, jaiba, pulpo, calamar) salteados en mantequilla y bañado en una salsa de chipotle. Uno de los sellos del lugar es la afición por el futbol, el cual se disfruta en sus enormes pantallas, las paredes del lugar se convierten en un álbum lleno de recuerdos, en las cuales destacan las visitas de figuras públicas de este deporte y del medio del espectáculo. “Si quieres comer sabroso y fino ven a Catalinos…”

Dentro de las diversas actividades que esta ciudad ofrece, podemos disfrutar de una tarde con la familia en las instalaciones del Parque Bicentenario, 7 hectáreas de terreno que cuenta con: aviario, ciclopista, juegos infantiles y próximamente, un museo interactivo, la Casa de la Tierra, que ofrecerá un plano de causa y efecto de los cambios climáticos por medio del uso de la tecnología.
Para cerrar, por la Avenida Rodolfo Torre Cantú llegamos hasta el monumento de los Delfines, entrada a Playa Miramar en donde podemos caminar por su Boulevard Costero; por la Plaza Gobernadores, disfrutar de una Piña Loca o de un coco helado hasta llegar al imperdible Paseo de este destino turístico: las Escolleras, 1,400 metros de relajante vista, punto de encuentro entre el río Pánuco y el mar del Golfo de México, aquí es posible disfrutar, como en ningún otro sitio, del atardecer, observando los delfines o toninas en libertad, el arribo y salida de embarcaciones y el ambiente en compañía de la familia una experiencia natural. Tampico – Miramar tiene mucho que ofrecer, ven y pruébalo. Te va a encantar.

 

 
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