
Carlos Bortoni Rhodes se convirtió este 13 de Agosto en la gran figura del LXIV Torneo Internacional de la Pesca del Sábalo del Club de Regatas Corona al capturar un enorme pez plata de ¡102.700 Kgs. de peso!, que le valió hacer añicos el récord impuesto en 1999 por Luciano Gómez Loredo de 93.800 Kgs., para ubicarse como líder de la competencia y de paso convertirse en virtual campeón del certamen, en un sábado que quedará marcado en la historia del torneo más importante de la pesca deportiva en aguas del Golfo de México.
Un poco más de una década tuvo que pasar desde que "Chano" con aquel pez plata de 93.800 Kgs. lograra imponer una nueva marca para dejar atrás el añejo récord del inolvidable Emilio "Gallo" Moses Numan, de 92.100 Kgs., capturado en 1966 y que se mantuvo más de 33 años vigente; ambos durante el siglo pasado.
Pero lo logrado ayer por Carlos Bortoni Rhodes ha sido sensacional, ya que no sólo superó la anterior marca sino que además impuso la suya en este nuevo milenio con un ejemplar que superó los ¡100 kilos! de peso, tras una ardua batalla en aguas del Golfo de México que se prolongó a lo largo de ¡cuatro horas! hasta que por fin el ahora hombre-récord logró subir a la embarcación al precioso pez plata que lo ha llevado a inscribir su nombre con letras de oro en el TIPS.

Camino a la Gloria.
Todo comenzó desde temprana hora cuando Carlos Bortoni Rhodes acompañado de su hermano Miguel y de su padre Miguel Bortoni Andrade se hicieron a la mar a bordo de la embarcación "Pinta Roja", como lo habían hecho en anteriores ocasiones en una práctica común en una familia de pescadores.
De hecho, el gusto por la pesca deportiva llegó hasta Carlos a través de su abuelo Humberto Bortoni y de su padre que hicieron de la pesca, un interesante motivo de convivencia familiar.
El calor era intenso, el reloj estaba cerca de marcar las 10:00 horas y la temperatura ya se elevaba a más de 35 grados, con una sensación mayor en las aguas del Golfo.
Cuando de repente la caña de Carlos lanzó el sonido característico cuando un pez termina por prenderse a casi tres millas de la costa a la altura del Club Maeva hacia el norte; pero esta vez, era diferente.
De inmediato Carlos tomó su caña y comenzó la lucha encarnizada con el pez plata que a cada instante sacaba fuerzas de flaqueza para luchar por su vida y regresar a su hábitat natural. Así pasaron los primeros minutos que posteriormente se convirtieron en una hora y la emoción no cesaba en Carlos.
El tiempo transcurrió y el duelo entre el pez y el pescador ya sumaba más de 120 minutos y parecía inclinarse a favor del pez plata; al llegar a la tercera hora de lucha, tanto Carlos como el sábalo empezaban a mostrar las señales del cansancio por un lado y la cercanía del fin, en el caso del animal.
Pero llegar a la gloria no se logra en el primer instante y Carlos tuvo que redoblar esfuerzos, sabía que el pez que trabajaba desde las 10:00 horas no era un ejemplar cualquiera, y el sol ya comenzaba a hacer su parte en detrimento de ambos, cuando habían transcurrido casi ¡4 horas! de lucha.
Por fin, Carlos logró acercar al animal hasta la embarcación y tras unos minutos terminaron por subirlo; la primera parte de la historia se había consumado, pero faltaba lo mejor.

El histórico momento.
El histórico momento llegó al filo de las 16:00 horas del sábado 13 de agosto cuando la "Pinta Roja" atracó en el embarcadero del Campamento "Las Gaviotas"; hasta ahí se acercaron los trabajadores del Regatas Corona para bajar el ejemplar capturado y de inmediato la sorpresa fue generalizada, ¡era un enorme pez plata que bien podía ser de campeonato!
Tras unos instantes llegaron hasta la báscula donde Luis Turrubiates, juez del torneo, inició el protocolo del pesaje acompañado de una nerviosa Charo Hernández, encargada de llenar la boleta oficial. Cuando comenzaron a izar al enorme pez plata, la báscula empezó a modificar cada segundo sus números hasta que por fin logró detenerse: el peso del animal no sólo era de campeonato, sino de récord ¡102.700,Kgs.!, para superar por 8.900 Kgs., la marca de Luciano Gómez Loredo e imponer nuevo récord ante los gritos de felicidad de Carlos y sus coequiperos y del público que fue testigo de esta hazaña.
¡Algo Indescriptible!
Apenas conoció la noticia y Carlos Bortoni gritó de alegría, el esfuerzo de horas antes había terminado y llegaba lo mejor: "Es indescriptible", dijo de entrada luego de recibir un sinnúmero de felicitaciones.
"Fueron cuatro horas de trabajar al animal y creéme que estoy exhausto y apenas comienza a caerme el veinte".
Y agregó: "Es algo que como pescador siempre buscas; la pesca la practicamos por mi abuelo y mi papá y este récord es para mi familia".
Información tomada del periódico "El Sol de Tampico" http://www.oem.com.mx/esto/notas/n2185680.htm


